miércoles, 2 de diciembre de 2009

La historia de Coria del Río

El municipio de Coria del Río se localiza en el sector suroccidental de la provincia de Sevilla, al pie de la cornisa del Aljarafe y muy próximo a la comarca de las Marismas del Guadalquivir.

Exinten restos arqueológicos que demuestran la presencia del hombre en el Cerro de San Juan desde el Neolítico. Pero los primeros poblados estables debieron ser los fenicios, hace casi tres mil años, que bautizaron el lugar como Kavra Siarum ("zona de pesca"). LA actividad pesquera y comercial se mantiene en las épocas cartaginesa y romana. Tras su destrucción por los normados en el año 844, los árabes reconstruyeron el núcleo, al que denominan Korah. Tras su conquista por las tropas cristianas, Alfonso X el Sabio decide repoblarla con ciento cincuenta familias catalanas.
Durante algunos siglos, la localidad perteneció a los Condes de Olivares. El núcleo urbano se asienta junto al cauce del río Guadalquivir, a tan sólo 5 metros de altitud, aunque cuenta con la pequeña elevación del Cerro de San Juan. Durante la época medieval, debió existir alguna población sobre el mismo, aunque el verdadero asentamiento estaría en la zona baja, al sur del cerro, alineado a lo largo del eje de la actual calle Cervantes. En perpendicular a él se abren una serie de calles que desembocan en el arenal del puerto.

En 1594 formaba parte del reino de Sevilla en el Axarafe y contaba con 360 vecinos pecheros.

Hasta el siglo XVIII no se puede hablar de un verdadero contro histórico. Sería un espacio urbano de forma alargada, con el cerro de San Juan al norte, la calle Larga por el oeste, la línea de tranvías por el lado del río y una calle central (la actual Hernán Cortés). A finales de esa centuria se construye la denominada Corta de Merlinda, provocando un cambio en la fisonomía del puerto y un importante aumento demográfico. En el siglo XIX se desborda por primera ves el centro y la urbana abandona el crecimiento hacia el sur para buscar la plataforma del Aljarafe, a lo largo de un nuevo eje hacia el oeste que, partiendo del puerto, cruza perpendicularmente la calle Larga (hoy Cervantes y se ajusta al camino de Almensilla (Capitán Cortés).

Durante la primera mitad del siglo XX, el desarrollo urbano continúa a lo largo de los caminos de Palomares (al norte), de Almensilla (al oeste) y de Sevilla (al noreste), siendo este último urbanizado con tratamiento de Gran Vía.Pero el verdadero crecimiento se produce en la década de los 60, por el efecto metropolitano de Sevilla, que convierte a Coria del Río en una ciudad-dormitorio, construyéndose grandes bloques aislados (Batán), barriadas de autoconstrucción (Antonio Mellado, El Pozo, Angel Verde, La Piscina) y viviendas de promoción oficial (Gutiérrez Pérez, La Paz, El Lobo). En los años 70 y 80 se ha seguido edificando sobre áreas urbanizadas no colmatadas (Huerta del Pilar, Polígono Río Pudio, El Gato, El Mirador, En el Barrio de la Blanca Paloma, etc.), teniendo como ejes los caminos de Almensilla y de Palomares. Entre este último y la denominada Nueva Avenida se concentra el mayor contingente demográfico, teniendo como límite la Autovía Sevilla-Coria y su prolongación, la carretera A-8058, que circunda el núcleo por el oeste. En la actualidad, el núcleo de Coria forma prácticamente un continuo urbano en su extremo sur con el de Puebla del Río.